ENTRENAMIENTO PARA CEREBROS PUBLICITARIOS

En estos tiempos que corren, el cliente está acostumbrado a pedir las cosas para ayer, ya sabéis como va esto… prisas, urgencia, blasfemias y cosas del estilo. Para enfrentarnos a estas situaciones en un futuro publicitario cercano con la mayor normalidad posible, hemos creado un novedoso formato de entrenamiento. Podríamos haberlo llamado el “Rural Gym del publicista” pero lo hemos bautizado como:

“BURRITO MEJIDE, EL RETO CREATIVO QUE DURA 24 HORAS”

En un día, los secuaces de Matilla y Teresa Gema tendréis que crear una campaña publicitaria. Trabajar a contrareloj puede llegar a ser divertido (no aseguramos que lo sea)

El funcionamiento es sencillo, el viernes 3 de noviembre a las 20:00 horas quedamos en “OS’47”, tranquilamente nos tomamos una caña y acomodamos las neuronas para lo que se avecina. A las 21:00h se reparte el briefing (el cual permanecerá custodiado fuertemente hasta ese momento), a partir de ahí empieza la juerga, tenéis 24 horas para exprimiros el cerebro y realizar una superproducción en tiempo record. A las 21:00h del sábado 4 de noviembre en el mismo lugar de inicio, juntamos las chapuzas publicitarias y votamos el ganador entre todos los participantes (y ya de paso nos apretamos unos gintonics para recuperar).

Van a ser 24 horas igual de intensas que si fuerais compañeros de piso de Trapero.

 

BASES DEL ASUNTO

La inscripción se realizará en el momento de reparto del briefing y serán 10 euros por equipo (de 1 a 3 personas) que se llevará el ganador, además de un trofeo bastante hortera.

Para conseguir el reto no son necesarias/recomendables ninguna de las siguientes cosas:

  • Tutorías con Marian
  • Videotutoriales de Jon
  • Dormir
  • Estupefacientes y/o psicotrópicos

Es el primer festival universitario en el que no se admitirán viejas glorias de la universidad (como Ángel Iglesias o Pogodependientes) para asegurarnos un nivel mediocre y tener la posibilidad de decir en casa que hemos ganado algo en la universidad.

 

IMPORTANTE

Sabemos que todo esto parece una broma pero no lo es. Simplemente, (y ahora en serio) tenemos que aprender más allá de lo que los proyectores dicen.